Máximo Togni es chef y se dedica a la gastronomía desde hace 20 años. Se formó con cocineros como Fernando Trocca y Dolli Irigoyen. Vivió y trabajó en Estados Unidos durante 8 años.

Todavía recuerda como si fuera hoy, el día que viajando con un amigo paró en New York en una casa de familia. Un mediodía de domingo se despertaron por un aroma muy particular. La dueña de la casa estaba haciendo salchichas a la parrilla. Desde ese día, Máximo tiene un especial fanatismo y pasión por la cocina americana clásica y los hot dogs.

Años después, cuando volvió a vivir a Buenos Aires, organizó un viaje con sus amigos a Estados Unidos. Y lo primero que hizo la noche en que llegaron, fue prepararles hot dogs a la parrilla.

Ese espíritu, de invitar a amigos a comer lo que más le gusta, fue lo que lo llevó a crear Dogg, que en la lengua urbana de los afroamericanos significa “amigo”.

Para crear Dogg, Máximo se asoció con Yésica Vissani y Pablo Capara. Yésica, que trabajó en publicidad en agencias como JWT, actualmente es directora de marketing de Granja Iris. Pablo, fue director creativo en Young & Rubicam, director general creativo en Leo Burnett y socio de la agencia Cuko.

Juntos hicieron la ambientación del lugar y trabajaron cada detalle para poder ofrecer el mejor servicio. El diseño de la marca estuvo a cargo de la diseñadora Mariana Pariani.

La idea es que la gente, o sus “amigos”, como les gusta decir, encuentren en Dogg algo que hasta ahora no existía en Argentina, el verdadero hot dog americano.

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